6.7.09

LDTH Greatest Hits

El Horóscopo Gastronómico

Publicado en ldth el 10/05/2006

Por el prof. Juan Carlos Lapetinsky (*)

La de tu Hermana es, ante todo, una página de servicios. Por ello es que presentamos esta nueva sección, en la que el lector podrá saber todo acerca de su futuro según su año de nacimiento, representado por un exquisito plato. A esta corriente se la llama Gastronomía, nombre que deriva de combinar los términos Gastro y Astronomía. La Gastronomía, se cree, fue creada por los magiares de la antigua Panonia en el año 869. Este número posee cualidades místicas y cabalísticas altamente relacionadas con la Gastronomía, ya que la suma de sus tres cifras nos da 23, número que como todos sabemos, es "el cocinero" en la quiniela.
El profesor Lapetinsky (foto) es un reconocido gastrónomo, que ha estudiado durante gran parte de su vida este arte de la predicción. Gentilmente nos ha ofrecido desinteresadamente publicar sus predicciones en nuestro exitoso blog.
Años terminados en 0 - Escalope
Características principales: Son personas que viven ocultas bajo una capa que esconde su verdadero contenido. Escalopes famosos: Zador Rebo.
Para esta semana: Aquel proyecto tan esperado, sale con fritas.
Años terminados en 1 - Risotto
Características Principales: Gente muy divertida, jovial. Risottos Famosos: Fran Aza, Alí Cante.
Para esta semana: Tiempos de cambio. Póngale condimentos nuevos a su vida.
Años terminados en 2 - Colita mechada
Caracteristicas principales: Impredecibles, siempre podemos encontrar algo nuevo en su interior. Colitas famosas: Jennifer López, Adriana Brodsky.
Para esta semana: Malas noticias llegan de quien menos lo esperaba. Está en el horno.
Años terminados en 3 - Morcipan
Características principales: Son seres muy sanguíneos. Morcipanes Famosos: Rodolfo Barreda.
Para esta semana: Aparece el dador que necesitaba.
Años terminados en 4 - Suyi de Mojarra
Características Principales: Son individuos que aparentan ser lo que no son. Suyis Famosos: Domingo Cavallo, Luciana Salazar.
Para esta semana: Deje que la relación madure un poco mas, no es bueno hacer las cosas en crudo.
Años terminados en 5 - Penne Rigatte
Características principales: Gente decidida y encaradora. Suelen conseguir lo que se proponen y sortear lo impenetrable. Pennes famosos: Ron Jeremy, Rocco Siffredi, el Rifle Pandolfi.
Para esta semana: Encuentro amoroso, saque provecho de la pasta de ganador que lleva dentro.
Años terminados en 6 - Buseca
Caracteristicas principales: Es dificil conocerlos a fondo, suelen esconder ingredientes desconocidos en su espesa personalidad. Busecas famosas: Anamá Ferreira.
Para esta semana: Cuide sus efectos personales, hay mucho chorizo dando vueltas.
Años terminados en 7 - Torre de panqueques
Caracteristicas principales: Su personalidad tiene varios niveles, y ellos utilizan el mas conveniente segun la ocasión. Torres famosas: Lolita Torres, Jaime Torres.
Para esta semana: No se deje guiar por que opinen los demas de usted, lo importante es el relleno.
Años terminados en 8 - Canapé
Características principales: Personas simples, solo necesitan utilizar algun pequeño detalle para caer bien. Canapés famosos: Polvorita, Sofía Gala.
Para esta semana: Se convierte en el centro de atención, siempre tendrá el bocadillo justo.
Años terminados en 9 - Provoleta
Características principales: Personas muy deshinibidas con actitudes muy picantes. Provoletas famosas: Debora Warren, Laura Bove.
Para esta semana: Cuídese de los fuertes calores.
Hasta la semana que viene.
Prof. Juan Carlos Lapetinsky
(*) El profesor Lapetinsky estudió la corriente Gastronómica en las mejores instituciones del mundo. Solo en una pudo recibirse: en la Universidad de Cluj-Napoca, Rumania, en el año 1936.

1.7.09

Gripe A
Trolas de Constitución se quejan por pérdida de clientes.


Un grupo de mujeres que se dedica al oficio mas viejo del mundo en las calles de este tradicional barrio porteño, manifiestan su oposición a la emergencia sanitaria establecida por el gobierno a causa de la pandemia de la llamada Gripe A, o "gripe del chancho".
"A los clientes les molesta que les hagamos el bucal con barbijo", declaró una chica de acento centroamericano en la esquina de Solís y Pavón.
Asimismo, un travesti mezcla de Gabriela Sabatini y Carlitos Tevez, apoya la medida ya que "el barbijo ayuda a que no se vea cuantos dientes nos faltan".

29.6.09

El Semilla - La historia completa

A pesar de no tocar el blog en meses, crei conveniente republicar esta historia en un solo post, inspirado tal vez por tanta gente querida que fui encontrando en el Facebook, y que indefectiblemente remiten a esa epoca. Incluso algunos de ellos han sido testigos de esta historia.
Es una de esas historias que uno no olvida jamás. Espero que si se toman la molestia de leerla, les guste, y se diviertan. Traten de volver a sus 11 o 12 años y recuerden lo que era "jugar en la calle".

El Semilla - una historia real

Episodio I

La historia se remonta a los "earlies" 80's. Jugábamos a la pelota en la calle, en lo que para mi era "la otra cuadra". Cierta vez, y ante la falta de balones, a uno se le prendió la lamparita: "Compremos una pelota entre todos!". Y así fue. Negra y blanca era, con los gajos rectangulares, largos... bien de barrio. La eleccion de "quien se la lleva" fue por sorteo, y se definio el orden en que cada uno se la llevaría por un día para entregarla al dia siguiente.

El match inaugural fue memorable, que importa el resultado, si jugamos con nuestra pelota, en nuestra calle. La tocamos todos, la acariciamos en cada pase. Con un poco de tristeza al ver que la pelota se iba rayando, marcando, ensuciando. Pero ella era feliz, y se sentía orgullosa de cumplir su función, sabiendo que al fin de la jornada sería engrasada, para quedar reluciente hasta el próximo partido.

Una fiesta del deporte y de la amistad. Ya ese mismo día planeábamos desafiar a otras barritas de la zona, y prometiendo que "la pelota la llevamos nosotros", como para que quede claro quienes eran los pulenta. Eso si, la ley era clara: rompepinchapierdegarpa.


Episodio II


El Semilla vivía en "la cuadra". Vereda impar, anteúltima casa. El apodo,creo recordar, se lo puso la madre de uno de los pibes. Lo que nunca supe fue si se lo puso por la pelada, o por el tamaño de su cerebro. Padre de familia, dos hijas (la mayor amiga de mi hermana, dato importante en el futuro de esta historia) empleado del gremio automotor.

Nuestra pelota estaba lista para su segundo día de trabajo. Todo empezó con una ronda de pases, sin dejarla tocar el suelo. Siguió el clásico "loco", que por ese entonces se lo llamaba "medio". También hubo "metegolentra", individual y en parejas, en donde quien convertía el gol asumía el rol de arquero. Era fundamental no dejar que la pelota se moje con el verdín. Quien dejaba caer el balón al agua, era merecedor del título de "pelotudo", "boludo", un "la concha de tu madre" tal vez. Título que crecía en jerarquía si el descuidado jugador reincidía.

Hasta que se armó el partido. La figura también muestra la disposición de los arcos, aprovechando el fondo de la calle de tierra, escasamente transitada, no habia demasiado riesgo de "colgar" la pelota dentro de "la quinta".

Existía un riesgo mayor y que no tuvimos en cuenta. A la esposa del semilla no le gustaba que juguemos frente a su casa. Promediando el partido, un pase malogrado, un rebote, o tal vez un rechace, un desvío, o un cordón traicionero hizo que la pelota cayera junto a la escoba de la señora, que estaba barriendo la vereda. Silencio total. La malvada señora recogió la pelota con sus manos, y cuando pensábamos que la devolvería, dio media vuelta y se metió en su casa. Mas silencio.

Aun no sabíamos que esa había sido la última vez que veríamos la pelota.


Episodio III

Se nos vino el alma al piso... el sentimiento de bronca, tristeza, desconcierto, impotencia... odio. Vimos entrar a la esposa del semilla en silencio, escuchamos ese portazo lapidario. Nos quedamos sin pelota. Sin nuestra pelota. Hubo algunos intentos fallidos de recuperarla. Varios timbrazos y pedidos de disculpas, promesas de ir a jugar a otro lado y hasta llantos. Del otro lado de la puerta, el mas denso de los silencios.

Agotadas las chances de recuperar nuestra pelota por las buenas, la cosa comenzó a caldearse de a poco, tornándose cada vez mas densa. Entonamos cánticos estilo "la pelotaaa la pelotaaa, la pelota la pelota la pelotaaa". Seguimos con algunas pintadas (con ladrillo sobre el asfalto) frente a la casa del Semilla: "semilla puto", "vieja puta".. y lo que despues sería un lema, un grito de batalla, "Pelota si, Semilla no".

La tarde estaba cayendo, la manifestación se enardecía. Vecinos se asomaban a la puerta sin comprender demasiado que pasaba. Un grupo de pendejos vociferando frente a la casa de otro vecino.

Mas sorprendido habrá estado el Semilla, quien finalmente llegó con su mameluco de la fábrica de autos alemana. Apenas lo vimos aparecer, le lanzamos una lluvia de cánticos y puteadas a mas no poder. El, agachó la cabeza (ya se notaba el color rojo en su pelada) y se metió en su casa. Calculo que alli su esposa lo habrá puesto en tema.

Nosotros continuamos nuestra manifestacion, nuestra protesta (reíte de los piqueteros).

Estábamos dispuestos a lo que fuera por recuperar la pelota.


Episodio IV


El semilla no entendería nada. Llego a su casa con la misma cara de idiota de siempre, y se encontró con un grupo de pibes puteándolo a el y a su familia, pintándole la vereda con ladrillo, y decididos a lo que sea por recuperar una pelota que habían comprado entre todos. Seguramente su esposa habrá dado su versión de los hechos, absolutamente parcial y malintencionada, cosa que a nosotros poco nos importó. El semilla era un tipo amargado, malhumorado y bruto. Esta ultima característica no la resaltaría si no estuviese acompañada de las dos primeras. Y era pelado, y todos sabemos lo que es tener un pelado en el barrio. Veces anteriores hubo algunos cruces menores, como el de no dejarnos sentar en el cordón de su vereda, porque hablábamos fuerte y no podía dormir la siesta. Mucho menos sentarnos en la "parecita" de la entrada. En general lo cagábamos sentándonos en el cordón de la casa de al lado, a medio centímetro de la suya, pero sin estar delante. Igual carajeaba.

Nuestra protesta seguía en pie. Habían pasado varias horas del secuestro, y ya era de noche. Nosotros éramos unos 10 pibes, algún que otro padre y vecino que aprovechaba la volteada para entretenerse un rato. El semilla no sumó aliados. Si bien tenía afinidad con "la gallega", ésta ni apareció. También era muy amigo del "limpio", que era el padre de uno de nuestros amigos (que no aportó dinero para la compra de la pelota, pero igual lo dejábamos jugar; aunque no tenía derecho a llevarse la pelota). Tampoco el "limpio", salió.

La cuadra estaba prácticamente cortada, de todos modos no pasaban muchos autos, así que podíamos seguir puteando al semilla en tranquilidad. Seguíamos cantando, aplaudiendo, largando insultos a mas no poder. En un momento, una mano se elevó entre el grupo y arrojó una piedra en dirección a la puerta del semilla. El ruido de la madera golpeada inmediatamente provocó silencio absoluto. Todos nos miramos, nadie se adjudicó el disparo, pero enseguida comenzamos a gritar y a cantar nuevamente. Había comenzado la guerra. Nosotros la declaramos.


Episodio V

Alguna vez escuché por ahí una frase que decía algo asi como "uno tiene la vida que se merece". El Semilla era un pelotudo, por lo tanto, se merecía una vida de pelotudo.

Era pollerudo, tal vez porque se sentia en falta con su esposa, que venia de una familia de buen pasar, y era la que habia comprado y equipado la casa en que vivían.

Luego del piedrazo, nos agrandamos. Seguíamos reclamando, seguíamos puteando. Otra vez, y en medio de la masa enardecida, una mano dejó volar otra piedra, esta vez con otra dirección. Con una precisión de relojero, el cascote pasó entre medio de los barrotes de la reja e impactó en el vidrio. Era música, era la sinfonía de la venganza, del odio, de la ira incontenida de un grupo de pre-adolescentes golpeados en su orgullo.

Se escucharon gritos desde dentro de la casa. El Semilla se asomó a la ventana, balbuceando alguna puteada, maldiciéndonos por el vidrio roto, y porque (según el) su hija menor estaba durmiendo en el sillón justo bajo esa ventana.

"Pelota Si, Semilla No! Pelota Si, Semilla No! Pelota Si, Semilla No! Pelota Si, Semilla No!",

era el grito unificado... Hasta que se le ocurrió salir. Imagino el instante previo, con su cara y calva rojas de ira, y tratando de hilar 2 palabras seguidas de su vocabulario escaso, tratando de abrir la puerta para afuera y puteando a su mujer.

Tal vez pensó que su salida nos intimidaría, que su sola presencia nos haría deponer la actitud. Nada mas alejado... verlo nos hizo elevar aun mas el grito, la protesta. Era la encarnación del mal, un mal pelotudo, pero mal al fin. Recuerdo que con una velocidad admirable se abalanzó sobre uno de los pibes, el primero que encontró en su camino. No se si llegó a pegarle, porque al instante, uno de los padres separó al Semilla, y se empezaron a dar de lo lindo. La esposa del Semilla, que también había salido, clavó sus uñas en la cara de nuestro aliado, y lo marcó por varias semanas. En medio de la pelea, nosotros obviamente hinchábamos por el padre que en ese momento ya era un héroe, se escuchó al Semilla gritarle a su esposa: "el revólver! traeme el revólver!!!".

Episodio VI


"El revólver! traeme el revólver!!!", escuchamos gritar al Semilla. La esposa no hizo caso, aunque siguió colaborando con su marido, y dejándole la cara al padre de nuestro amigo como si se hubiese afeitado con una escoba de alambre.

Nosotros seguíamos alentando la pelea, no hay que olvidarse que hay pocas cosas mas placenteras para un niño de 10,11,12 años, que ver una pelea a puño limpio.

La esposa del semilla no trajo el revolver. Se escuchaba a algunas madres gritar "separenlós! separenlós!". Las hijas del semilla lloraban. Eso estaba bueno, el propio padre cagado a palos delante de sus hijas, bien de boludo, como el semilla. Mas de una vez estuve tentado de ir a darle un puntapié, un castañazo al semilla en medio de la pelea, total no se iba a notar. Tiempo después del hecho, uno de los pibes aseguraba haberlo hecho, como fanfarroenando, pero todos sabíamos que no, pero lo dejamos mentir.

Ahora el centro de atención era la pelea, mucho forcejeo, un par de caidas. El Semilla se defendía como podía. Sus golpes eran torpes, apenas si alcanzaba a rozar a su rival. Como todo peleador en desventaja, abusaba de arrancarle la ropa al contrario y de los tirones de pelo. Aunque pensandolo bien esto ultimo para el era ventaja, ya que nadie podia tirarle del pelo en una pelea: era pelado. Es mas, a esa altura era el "pelado puto".

Habrán pasado 5 o 10 minutos de pelea, aunque la protesta llevaba ya varias horas, y doblando la esquina apareció el patrullero. Ford Falcon en esa época.

Arriba el Semilla, arriba la esposa del Semilla y arriba el padre que salió en defensa.

Vimos que el patrullero se iba, y al grito de "Pelota sí, Semilla no!!!" le siguió el de "Eduaaardooo!! Eduaaardooo!!!", en apoyo a nuestro defensor. Apropósito, no lo había mencionado, pero el Semilla se llamaba Gilberto. Y que me perdonen los Gilbertos del mundo, pero ese es un nombre de pelotudo.

Episodio VII


Pasaron varios años del incidente de la pelota, y como ya comenté en episodios anteriores, nunca mas volvimos a verla. Tampoco supimos nunca lo que sucedió en la comisaría cuando se llevaron al Semilla, a la esposa y al padre de nuestro amigo. Tal vez nunca nos lo quiso contar, porque debe ser muy feo para un pibe de 11 años que se lleven en cana a su padre, por mas que para nosotros haya sido un héroe. Suponiendo eso, nosotros tampoco se lo preguntamos nunca.

Mi hermana era amiga de la hija mayor del Semilla. Siempre contaba que la pelota estaba arrumbada en el ultimo estante de una repisa en el garage de la casa. Tenia unos 7 años, y por mas que alguna vez se lo haya insinuado, nunca se hubiese animado a recuperar la pelota. Tampoco ninguno de nosotros se animó nunca a aprovechar en un descuido, con la puerta abierta del garage, para meterse raudamente y rescatarla. En definitiva, el Semilla había ganado. Cuesta admitirlo. Tal vez quien haya seguido esta historia desde el comienzo, esperaba otro desenlace. Pero no, es la realidad. La pelota no volvió a salir de la casa del Semilla. La imagino desinflándose con el tiempo, haciéndose mas pequeña, con una capa de tierra sobre el cuero descascarado. Tal vez la decepcionamos, al no salvarla.

El odio por el Semilla se había acrecentado con el correr del tiempo. Nunca mas lo saludamos, nunca mas volvimos a pisar su vereda. Si su hija venía a mi casa a jugar con mi hermana, tampoco la saludaba. Tampoco atendía la puerta si su madre venía a buscarla. Mi madre. sabiendo del odio que le tenía, tampoco me mandaba a buscar a mi hermana a su casa. Estábamos en una etapa de "guerra fría". Nuestro único diálogo con el Semilla era gritarle justamente "semilla", con la voz aflautada cuando pasaba por la cuadra. El tipo, ni se mosqueaba.

Hasta que un día se mosqueó.

Episodio VIII


El Semilla se aguantaba estoicamente las cargadas y los epítetos que le dedicábamos. Como ya comenté, el mas festejado era el de gritarle "semilla", con la voz aflautada, cosa que le permitía al emisor del mensaje, escudarse en el anonimato de su voz fingida. Igualmente, se lo dedicábamos todos por igual.

Una noche recuerdo que estábamos sentados en la esquina, y lo vimos venir como a una cuadra y media de distancia. Nos cagábamos de risa al ver como la luz de la calle se le reflejaba en la pelada. Empezamos a murmurar el ya inmortalizado "pelota si semilla no, pelota si semilla no", y a medida que se acercaba íbamos subiendo el volumen, pero claro, cuando pasó por al lado nuestro nos callamos, lo dejamos caminar unos pasos, y nuevamente le largamos unos cuantos "semilla" con voz de flautín. Hasta que se me ocurrió, o tal vez me salió del alma, elevar mi voz y gritar a los cuatro vientos "PELOTA SI SEMILLA NO!!", ante la presencia de su familia que habia salido a esperarlo a la vereda.

Nos cagamos de la risa a carcajada limpia. Se escuchó la voz de una de sus hijas diciendo "nooooo" rompiendo en llanto. Se escuchó también a la esposa decir "dejálo! dejálo". Inmediatamente escuché un veloz tip-tap tip-tap de los mocasines contra el asfalto, y al darme vuelta veo a un Semilla enfurecido tirando un manotazo y balbuceando un "que te pasa, pendejo?".

Episodio Final


Lo tuve al Semilla pisándome los talones. De haber estado presente el Comité Olímpico Internacional, o veedores del Guinness, seguramente hubiese quedado registrado que batí el record en velocidad. Corrí una cuadra larguísima, interminable, doblé a la derecha, luego a la izquierda, y en lugar de seguir hacia mi casa, doblé en dirección a la Plaza del Ombú, donde me quedé unos minutos sentado, seguro de que el Semilla había abandonado la persecución, aunque sin estar seguro de cuando, ya que nunca miré para atrás. Hay que reconocer que pese al odio y la bronca que le teniamos, el Semilla era de temer. Tiempo después hablando con los pibes todos coincidíamos en que si me agarraba me mataba a golpes.
Dejé pasar un rato mas, y volví a mi casa. Una cuadra antes de llegar a mi calle, veo al Semilla cruzando la calle en dirección a su casa, como viniendo de la mía. Me quedé agachado detrás de un pilar unos segundos, para no cruzármelo. Había ido a hablar con mi vieja. Yo esperaba una levantada en peso, pero no. Mi vieja minimizó el hecho. El Semilla fue a quejarse, a decir que estaba cansado de las cargadas!! La carcajada fue instantánea. Volví a buscar a los pibes para contarle. Sin hablar muy alto, ya que el Semilla estaba regando sus plantas. Igualmente nos vió y se fue adentro.
Habrán pasado dos o tres semanas, y una tarde al volver del colegio, mi vieja me muestra un papel. Era una denuncia policial. El Semilla me había denunciado por molestarlo. No recuerdo exactamente el texto, pero se refería a mi como "maxi". Aclaro que todos me decían Maxi en el barrio, pues me llamo Maximiliano, pero siempre me causó gracia que me denunciara así, entre comillas, como el apodo de un delincuente. También aclaro que el Semilla sabía muy bien mi nombre y apellido. Mi vieja fue a la comisaría, yo la verdad no quise ir. Siendo menor de edad en ese momento no hacía falta. No fue gran cosa la entrevista en la comisaría, solo ponerla al tanto a mi vieja del tema, y calculo yo que los policías no le habrán dado mucha importancia al tema, mas bien habrán tomado la denuncia para despachar rápido al hinchapelotas del Semilla.
Estoy seguro que su intención fue asustarnos a todos. Sabiendo que si nos pegaba (y estoy seguro que ganas no le faltaban) salía perdiendo, entonces optó por hacernos creer que nos meterian presos, o que al estar la policía de por medio la cosa era seria y con el no se jodía.
Sinceramente, nosotros nunca pensamos eso. Al Semilla poco a poco lo fuimos olvidando, ignorando. Hubo otras pelotas de fútbol, aunque nunca comprada entre todos. Seguimos jugando partidos en la calle, de fútbol claro está, de vóley, de paleta... Pero siempre quedó en nuestra memoria esa pelota y la guerra declarada al Semilla. Los años siguieron pasando, y debido a que casi todos íbamos a colegios distintos y en horarios diferentes, no nos veíamos tanto en la semana debido a nuestras obligaciones. Obviamente también crecimos, y nuestros intereses los fines de semana iban mas allá de jugar partidos en la calle.
La pelota de gajos rectangulares negra y blanca habrá tenido un triste final en manos de algún sobrino, nieto, ahijado o pariente del Semilla, quien sabe. O tal vez fue desinflándose, despintándose y resecándose con el paso del tiempo en el garage de nuestro mas acérrimo enemigo de la infancia. Sucedió hace más de 20 años. A mi me tocó alejarme del barrio unos años antes de terminar la década, y cada vez volví menos al barrio. Me hubiese gustado terminar la historia con un llamado telefónico al Semilla, una venganza con toda la bronca contenida en este tiempo. Por algún motivo, nunca me animé a llamar y grabar la charla. Quien sabe si seguirá viviendo en el barrio. Quien sabe si seguirá viviendo. Uno a veces prefiere que las cosas sigan siendo un recuerdo, y que anécdotas como esta queden intactas en la memoria de una barra de amigos de barrio. Una barra igual a todas las barras, en un barrio igual a todos los barrios. Pero nuestra barrio era el mejor. Y nuestra barra también.

Fin


Dedicado a los pibes de la cuadra: Diego V, Diego E, Ariel, Petrano, Mario, Miguel, Marcelo, y a Eduardo, padre de Diego E, por pegarle al Semilla en nuestro nombre.





26.6.08

Escritorio con Estilo

Inauguramos hoy una sección en la que periódicamente presentaremos los mas creativo y originales wallpapers para el tener el escritorio de un verdadero ganador. Arrancamos con la primera serie: Jóvenes Poronga.

Ponga este wallpaper en la computadora de su hijo, y demuéstrele que usted también está en su onda. El dirá orgulloso "te pasaste, viejo!".

Click para ampliar/descargar



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El Pueblo Quiere Reflexionar

La De Tu Hermana no olvida. La De Tu Hermana jamás hubiese regresado sin tener en cuenta a nuestros lectores que aun no encuentran el rumbo en esta vida. Sabemos que la ausencia fue prolongada, que será difícil encarrilar a todos por la senda de la reflexión, el debate interior, la búsqueda del alma. Será duro que volvamos todos a transitar por el camino de la paz interior, por el camino de la conciencia, por el camino negro después de las 23 hs.
Por ello es que LDTH cree necesario llevar adelante un viejo proyecto, un viejo anhelo del
Departamento de Reflexión de la Universidad de Alburquerque: La 1ra Jornada de Reflexión para Latinoamérica.


Queda hecha la invitación entonces. Es una oportunidad que no se puede dejar pasar. Nadie debe dejar de faltar.

Y ahora sí, a lo nuestro. Al corazón, al alma mater de esta sección. La guía, la zanahoria que todo burro persigue: El Hombre Reflexivo. Click para ampliar.

WittyComics




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24.6.08

El Alegrísimo

Gracias a que nuestro dibujante estrella agarró una redoblona en la tómbola uruguaya, pudo comprarse su primera Drean Commodore 64C, la cual, provista de la mas avanzada tecnología en diseño gráfico, le ha permitido luego de meses editar la primera viñeta de El Alegrísimo totalmente en colores.
Como no podía ser de otra manera, la estrenamos en este regreso triunfal de LDTH.

Cilck para ampliar

Stripgenerator

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Violencia Desmedida

No es novedad. La violencia en el fútbol es un problema que va mas allá de lo deportivo. Pero, ¿cual es el origen de tamaño flagelo?

Un reciente hallazago nos arroja un manto de verdad sobre el asunto.

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23.6.08

El sillón de las Gordas Episodio 1

Doña Agueda rompió bolsa al mismo tiempo en que su marido, Jacinto, dejaba en la casa a su amante Hildita. Nadie sabía que en la panza de doña Agueda habia dos bebés, mucho menos que eran dos nenas. Agueda no sabia que su marido tenia una amante. Hilda sabía que Jacinto era casado, pero no que iba a ser padre. Jacinto no sabía que Hildita sabía que era casado. Y nadie sabía, ni siquiera imaginaba, que Silvita y Máxima estaban por nacer. Don Jacinto Debogorsky soñaba con el varoncito. Imaginaba forjándolo a su medida, enseñándole el oficio, preparándolo para dejarlo al frente del restaurant familiar a la hora de su retiro. Don Jacinto no pudo cumplir su deseo del hijo varón hasta el día de su muerte, cuando horas antes en una habitación del Hospital Posadas, un joven amanerado declaró ser su hijo. De todos modos, este dato no tiene ninguna importancia en esta historia. Fue si, en ese mismo hospital, varios años antes, que Agueda llegó con un avanzado trabajo de parto. Jacinto se enteró horas después, alertado por una vecina que habia visto subir a Doña Agueda a un colectivo agarrándose la panza y respirando fuerte. Aprovechó para dormir una siesta, luego de la cual pasó por el café a tomar un vermú y brindar por la llegada al mundo de su primogénito. Osvaldo Debogorsky quedó para siempre en los sueños y fantasías de Jacinto. Al llegar a la habitación donde Agueda desacansaba exhausta, grande fue su sorpresa al ver dos cunas junto a la cama.

-Jacinto, tuvimos dos...

-Dos! gritó Jacinto.
-Ella es Máxima, y...

-El otro es Osvaldo! Jajaaaaa! La parejita!!! Vamos Jacinto todavía...!!!!
-Jacinto, son dos nenas. Máxima y Silvita.


Y Jacinto contuvo el llanto, aunque no pudo contener las lágrimas que igual caian desde sus ojos. Le dio el ramo de flores a su esposa, y secó sus mejillas con la camisetita de Almagro que había comprado para su primogénito.
Nunca se supo si el llanto de Jacinto fue de emoción o decepción. Tampoco nunca se supo porque Jacinto llevó una camiseta de Almagro, siendo que Jacinto siempre fue hincha de All Boys.
La familia entera celebró la llegada de "las gordas". Fue desde el primer día que las llamaron asi. Para hablar de cada una por separado se las llamaba por su nombre, pero para hablar de ambas, se las llamaba "las gordas". Quien sabe, si ese apodo no marcó el futuro de las hermanas, y el sentido de esta historia.
Hildita, la amante de Jacinto siempre reflexionó acerca de que destino hubiesen tenido las hermanas si las hubiesen llamado "las enanas", o tal vez que hubiese sido de sus vidas si el apodo hubiese sido "las reinas", o "las princesas".

Silvita se llamaba así en honor a
la hermana de Mirtha Legrand, de quien la propia Agueda decía ser un calco.
Máxima, en cambio, le debe su nombre a las
"Maximas para mi hija Merceditas", del gral San Martin. Nunca se entendió del todo la decisión de Agueda por este nombre. Cuando le preguntaban porqué no le puso Mercedes, o tal vez Tomasa, no respondía.
Con los años, Jacinto resignó la idea de tener un varón. Por un lado, la naturaleza quizo que Agueda no volviera a quedar embarazada. Por el otro, luego de la misteriosa y sorpresiva desaparición de Hildita, Jacinto nunca volvio a tener relaciones con otra mujer que no fuera su propia esposa.


Continuará

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De Sus Propias Cenizas


Según la leyenda cristianizada, el ave Fénix vivía en el Jardín del Paraíso, y anidaba en un rosal. Cuando Adán y Eva fueron expulsados, de la espada del ángel que los desterró surgió una chispa que prendió el nido del Fénix, haciendo que ardieran éste y su inquilino. Por ser la única bestia que se había negado a probar la fruta del paraíso, se le concedieron varios dones, siendo el más destacado la inmortalidad a través de la capacidad de renacer de sus cenizas.


Según el autor de este blog, el mismo dista mucho de estar en el paraíso. Diría mas bien, que está a un par de estaciones del mismísimo averno. Tampoco el autor se cree Adán, mucho menos Eva, aunque reconoce haber estado en pelotas durante largo tiempo. No hubo angel, ni espada, ni destierro.
Hubo sí, una chispa, pequeña, casi invisible, que mantuvo el calor en este nido de ratas.
El nido con el tiempo ardió, y la llama está mas viva que nunca.
Mas cerca del averno, La de tu hermana vuelve, no se si como el Ave Fénix, pero si tal vez como Fénix volviendo a jugar en Primera C.



Cuando le llegaba la hora de morir, hacía un nido de especias y hierbas aromáticas, ponía un único huevo, que empollaba durante tres días, y al tercer día ardía. El Fénix se quemaba por completo y, al reducirse a cenizas, resurgía del huevo el mismo ave Fénix, siempre única y eterna. Esto ocurría cada quinientos años.

Nada mas alejado de la cabeza del autor que su propia hora de morir, en todo caso pediría que no fuese durante la siesta. Lo de las hierbas y especias, quien sabe, todos tenemos un muerto en el placard... No han pasado quinientos años, apenas uno y monedas. La de tu hermana no se quemó, simplemente se cocinó un poco mas.



La mesa está servida.

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8.6.07

El estreno de la semana


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7.6.07

Risas y mas risas

El aluvión de alegría no se detiene. Os presentamos una nueva entrega del éxito de este 2007.
La serie mas graciosa de todos los tiempos, la tira que hará que su carcajada se escuche hasta Villa Ortúzar, por lo menos.



Gnomz.com

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Reflexionar: el placer de unos pocos

Pocos, sí. Pero aquellos que reflexionamos tenemos un ingrediente extra y fundamental en la salsa de la vida, en esa ensalada indescifrable llamada alma.
Para nosotros es un verdadero orgullo continuar este sendero de reflexión y regocijo para el espíritu.
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Gentileza de Witty Comics

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5.6.07

El Alegrísimo

Nuestro idolo vuelve a las calles, a las fuentes, a sus raíces. Empuñando su querida viola comprada en Casa América con la venta de una cadena de oro de su abuela, El Alegrísimo nos deleita nuevamente con sus alocadas andanzas.
Click para ampliar.


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